En el Colegio Fasta Santo Domingo de Guzmán, la natación acompaña a cada alumno desde la sala de 3 años hasta 6º año del Nivel Secundario. Una propuesta continua que acompaña cada etapa del crecimiento. Quince años de escolaridad con una misma certeza: en el agua también se aprende.

¿Por qué la natación forma parte de nuestra propuesta educativa?
Porque creemos en una formación integral. En el Colegio Fasta Santo Domingo de Guzmán buscamos que nuestros alumnos crezcan en sus dimensiones intelectual, afectiva, física y espiritual.
Nadar enseña a perseverar, a confiar, a respetar los tiempos propios y a superar los miedos. Fortalece el cuerpo, mejora la salud y el bienestar, y deja en cada alumno una herramienta que lo acompañará siempre.
Y que esta experiencia empiece a los 3 años y llegue hasta 6º año no es casualidad. Es una decisión: acompañar el crecimiento de cada alumno en todas sus etapas.
Todo empieza con un chapuzón: la primera vez en el agua.

A los 3 años, el agua puede ser una aventura o un misterio. Nuestro trabajo es que sea lo primero.
En el Nivel Inicial, los más chicos se animan a sumergirse, flotar, respirar, zambullirse y desplazarse por su cuenta, a su ritmo y siempre acompañados. Aprenden a moverse en un mundo nuevo, donde el cuerpo pesa menos, el equilibrio cambia y hasta los sonidos se escuchan distinto.
Parece un juego, lo es, pero detrás de cada salpicadura hay algo mucho más grande: confianza, autonomía y seguridad, las bases de todo lo que vendrá después.
Cuando nadar se vuelve aprender: la primaria y sus cuatro estilos.
En el Nivel Primario, los alumnos descubren que nadar tiene muchas formas. Conocen los cuatro estilos de natación (crol, espalda, pecho y mariposa) y los aprenden de manera global avanzan progresivamente en el aprendizaje de los cuatro estilos.
Es una forma de aprender que enseña mucho más que técnica:
- Coordinación: cada brazada es un desafío motriz nuevo.
- Seguridad: saber desenvolverse en el agua es una herramienta para toda la vida.
- Autonomía: Desplazarse en el agua con mayor autonomía y seguridad , es un logro que se celebra.
- Versatilidad: los alumnos se adaptan, prueban y se animan a más.
Nadar con precisión: la natación en el Nivel Secundario.
Los años pasan, los alumnos crecen y la natación se perfecciona. En el Nivel Secundario, el trabajo se vuelve más fino: cada estilo se entrena en detalle, buscando mejorar la técnica, la eficiencia y la confianza de cada joven en el agua.
Es la etapa en la que muchos descubren que nadar ya no es solo una clase: es una habilidad que dominan, un espacio propio y para algunos, una pasión.
El Equipo de Natación: una oportunidad para seguir creciendo.
Algunos alumnos descubren en el agua algo que no quieren soltar. Para ellos existe el Equipo de Natación del Colegio, que funciona fuera del horario escolar y les permite entrenar, superarse y representar al Colegio.
Es un espacio para el esfuerzo, la constancia y el compañerismo. Y también para aprender algo que ningún cronómetro mide: aprender a superarse y descubrir el valor del trabajo en equipo.

Una propuesta que acompaña toda la escolaridad.
Hay alumnos que llegan con miedo al agua y terminan el Colegio nadando con seguridad, con técnica y con ganas. Y esa transformación no se improvisa: se construye año tras año, brazada tras brazada.

